EL SALVADOR

CIENCIA Y TECNOLOGIA

AÑO 1 No 1


CONTENIDO

Comentarios y Sugerencias son bienvenidos a: revista@ns.conacyt.gob.sv


Editorial


Este esfuerzo que ahora iniciamos tiene como visión la construcción de un amplio "Movimiento nacional por la productividad" que sea capaz de ofrecerle al país crecimiento sostenido del Producto Interno Bruto, Armonía Social, Estabilidad Política y Desarrollo Humano para su población actual así como para las generaciones futuras. En este sentido, nos proyectamos al año 2021 siendo congruente con el Programa Nacional de Competitividad y con la necesidad de presentar una orientación que sin pretender caer en la rigidez de la planificación ofrezca un cambio suficientemente amplio y sostenido en tiempo que calme el espíritu nacional y sobre todo lo comprometa con un esfuerzo de largo aliento que le permita sortear los diferentes escollos que tendrá el camino del desarrollo.

Paises más pequeños que el de nosotros, con superficies como el departamento de Cabañas con una población de tres millones de habitantes y que hace treinta y un años tenían la tercera parte de nuestro ingrreso per cápita poseen ahora veinte veces tal ingreso. Ello nos recuerda que hay un camino y que El Salvador ya lo había identificado y, lo más importante, lo había elegido.

En materia de la incorporación de la variable ciencia y tecnología identificamos al menos tres fases (descritas a continuación) en un benchmarking con la experiencia de Costa Rica, país de la región con mayor desarrollo relativo en esta materia. En la primera fase (1996-1999) los sectores productivos incrementarán su asimilación de tecnología importada y se fortalecerá la institucionalidad del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología de El Salvador. El énfasis en esta etapa se concentraría en la identificación de perfiles de proyectos con los sectores productivos, académicos, profesional y gubernamental para negociar el Programa Nacional de Ciencia y Tecnología y comenzar a crear los instrumentos o mecanismos de promoción de un ambiente de innovación tecnológica.

En la segunda fase (2000-2010) se fortalecería la generación de desarrollo propio tecnológico articulado siempre con un adecuado nivel de tecnología apropiada acompañada de una base científica nacional amplia en ramas industriales y agroindustriales que ofrezcan ventajas competitivas para el país. El énfasis en esta etapa sería permitir el desarrollo autónomo de una sinergia nacional ya estructurada y expresándose en iniciativas de desarrollo tecnológico.

En la tercera fase (2011-2021) el país habría experimentado tasas sostenidas de crecimiento no menores del 6% del PIB en todo el período, habría mantenido tasas de crecimiento sostenidas de la productividad nacional y habría mantenido la tasa de crecimiento poblacional a niveles no mayores del 2% anual.

Las tres etapas irían acompañadas de una agresiva promoción en la localización de inversión extranjera de manera particular de empresas de base tecnológica. En este camino el aporte de todos los sectores es ineludible.

Los sectores prioritarios en los cuales proponemos centrar nuestros esfuerzos son: agricultura y recursos naturales, agroindustria, microelectrónica, metalmecánica, industria química, biotecnología, informática, salud, vivienda, educación, agua y energía.

La Revista El Salvador, Ciencia y Tecnología surge para contribuir a monitorear este objetivo y en esta presentación se agradece a las empresas patrocinadoras y a quienes han contribuido en su elaboración su aporte en la construcción de una visión nacional. Estamos seguros que con su ayuda mantendremos este esfuerzo.


FERIAS Y EXPOSICIONES INTERNACIONALES, INSTRUMENTO COMERCIAL IMPORTANTE PARA EL EXPORTADOR

SILVIA M. CUELLAR SICILIA

DIRECTOR EJECUTIVO COEXPORT


El Salvador ha entrado en la era de la globalización, y como tal las exportaciones juegan un papel determinante. Las ferias y exposiciones constituyen un instrumento de gran beneficio para el desarrollo de las exportaciones, ya que es a través de ellas que se dan a conocer los productos que pueden venderse en el exterior, conocer las tendencias de los mercados internacionales y/o consolidar contactos ya establecidos.

La mejor manera de vender los productos es mostrándolos a quienes tienen posibilidades de adquirirlos; las ferias constituyen uno de los instrumentos más antiguos en la promoción de las exportaciones y son consideradas como uno de los más importantes y adecuados para poner en contacto en un solo lugar y durante un corto período de tiempo tanto a los oferentes como a los compradores. Esto a su vez ayuda a los empresarios a ahorrarse tiempo y dinero.

Los antecedentes históricos de las ferias se remontan a la edad media, pero con un sentido moderno, el precedente más conocido es la feria mundial que se celebro en Londres en 1851 y cuyo propósito fue estimular los negocios de las compañías británicas en los mercados internacionales. Al desarrollo de la producción masiva siguió el auge de las ferias y exposiciones tanto en Europa como en América.

Algunas de las ferias se iniciaron como mercados locales sobre todo en los cruces de rutas comerciales tradicionales. Durante la década de los 50 y de los 60, predominaron las de tipo general en las que -en la mayor parte de los casos- tenían más importancia los espectáculos que se desarrollaban para atraer a los visitantes y las ofertas de productos que se vendían durante el período ferial.

La evolución reciente de las manifestaciones feriales ha eliminado muchos de estos aspectos y se han implantado los mecanismos naturales de la compraventa. En los países industrializados, las ferias se han ido sectorializando y transformándose en lo que se conoce como Ferias Monográficas, en donde solo se exhiben productos relacionados con el sector que se seleccione, como ejemplos mencionaré: La Feria de Anuga, especializada en alimentos; Plantec, especializada en plantas y flores; la Feria del Automóvil, especializada en automotores; etc.

La participación en las ferias no asegura el ingreso o continuidad en un mercado, y si se logran establecer contratos de venta, será necesario tomar en cuenta otro tipo de actividades complementarias para darle el seguimiento respectivo y obtener óptimos resultados.

Los empresarios que han tomado parte activa en exhibiciones y ferias, e incluyen esta actividad dentro de su plan anual de mercado, han identificado ciertas condiciones que se deben cumplir para que la participación sea exitosa, entre las cuales mencionaré las siguientes:

  1. Asegurarse que el producto esta listo para el mercado.
  2. Tener objetivos claros para la participación y escogitación de la feria.
  3. Seleccionar la feria que cumpla con las expectativas.
  4. Planificar la participación en el evento con suficiente tiempo.
  5. Establecer un presupuesto adecuado.
  6. Contar con un representante de la empresa que este debidamente preparado. En el caso de delegar la representación a una institución, asegurarse de que al ejecutivo que asista se le brinde toda la información necesaria.
  7. Después de finalizar la feria, darle seguimiento inmediato.
  8. Participar varias veces en las ferias.

Sería conveniente que el empresario considerara también la posibilidad de visitar la feria, sin necesariamente participar, ya que es mas recomendable conocerlas antes de exhibir en ellas, que gastar su dinero sin obtener los resultados esperados; asimismo, podría aprovechar esta visita para contactar a posibles clientes que estén exhibiendo.

Antes de decidirse a participar como exponente en una feria, es conveniente hacerse las siguientes preguntas:

* ¿Cuáles son nuestros mercados más importantes?

* ¿Los productos que deseamos exportar cumplen con los requisitos del mercado?

* ¿Es nuestra producción lo suficientemente grande para cumplir con las ordenes que puedan resultar?

* ¿Cuál es nuestro objetivo con este mercado? y ¿Qué problemas podremos encontrar en nuestro intento de accesarlo?

* ¿Será la participación en la feria el medio más efectivo para alcanzar nuestro objetivo?

* ¿Es ésta la feria más adecuada para nosotros?

* ¿Tenemos el presupuesto para participar adecuadamente en la feria?

Al decidirnos a participar en una feria, es necesario obtener la mayor y mejor información posible sobre el evento, de tal forma que nos aseguremos del tipo de feria, costos, calidad del evento en cuanto al número de visitantes y quienes son, las instalaciones del recinto ferial, accesibilidad del lugar, servicios que se ofrecen a los participantes, etc.

Desde un punto de vista de la oferta, las ferias no son una manifestación festiva. Todo lo que en ellas ocurre tiene por finalidad atraer a potenciales clientes y, en última instancia, un objetivo determinante y esencial que puede no ser inmediato: Vender.

En una feria el protagonista es el producto. Decidir que productos se van a presentar es una decisión estratégica que forma parte del plan y que se deriva del conocimiento previo del mercado, la competencia y la feria. Resolver cómo presentar el producto para la comunicación que se desea al cliente, es un aspecto clave, para lo cual se debe considerar la presentación física, folletos, videos, catálogos, stand, atención del personal que hablará sobre el producto, etc. Un consejo útil es reservar en una feria el tiempo necesario para ver como se presentan otros países y empresas.

Finalizaré el tema indicando que la participación de las empresas salvadoreñas en ferias internacionales, se ha ido incrementando considerablemente en los últimos años. Tanto el Ministerio de Economía, como Fusades, Coexport e instituciones internacionales están brindando apoyo a esta actividad. La experiencia por tanto es amplia y variada y es fundamental que aquellas personas que deseen exportar, se informen ampliamente sobre el tema y lo tomen muy en cuenta dentro de sus esfuerzos por conquistar los mercados internacionales.

Los NO y los SI al tomar parte en una feria

SI:

NO


INNOVACIÓN TECNOLÓGICA Y DESARROLLO SECTORIAL

RAFAEL UMAÑA DIRECTOR SIAPE

Programa ANEP/FOMIN


La aplicación de las herramientas de análisis, propuestas por los expertos de la gestión estratégica como Liam Fahey, Michael Porter, Anil Gupta y otros, a la estructura productiva de países pequeños y abiertos como El Salvador, deja claro el gran vacío que existe entre el nivel de tecnología aplicada por nosotros, y el aplicado por los principales países industrializados.

También deja claro el mensaje de la necesidad de cerrar esa brecha tecnológica, ya que es una de las maneras como se puede crear la competitividad indispensable para participar en mercados globalizados, incluyendo el mercado interno de El Salvador, o el regional del Mercado Común Centroamericano. El cierre de esta brecha sólo se logrará mediante un proceso de innovación tecnológica desarrollado a nivel nacional, en el que participen, tanto el gobierno, la empresa privada y las universidades, como los sindicatos, los trabajadores y el resto de la sociedad civil, para la conformación de una red inter-institucional dedicada a este propósito.

También es necesaria la definición de una política gubernamental de fomento a la innovación tecnológica que facilite la ejecución de las estrategias, la creación de las instituciones, el desarrollo de los programas y el establecimiento de metas para ser alcanzadas en un mediano y largo plazo.

Dicha política debe complementar la política económica de estabilización y ajuste estructural ejecutada por los gobiernos salvadoreños desde 1989. En adición a las acciones tendientes a disminuir el gasto público, reducir el nivel impositivo, alcanzar la estabilidad monetaria, modernizar el estado y promover una economía de mercado, es necesario crear instancias de participación directa del Estado en la promoción de la innovación tecnológica en nuestra economía, las que tiendan a permitir un incremento de nuestra capacidad de producir bienes y servicios de calidad mundial, aunque su principal mercado sea el mercado interno, como medida para apoyar a las empresas nacionales para que alcancen una posición de competencia "frente a frente" empresas extranjeras, quienes cada día tienen mayor acceso a nuestros mercados como resultado de la política de reducción de barreras -arancelarias y no arancelarias- al comercio exterior.

La Política de Fomento a la Innovación Tecnológica tiene que ser diseñada tomando en cuenta las realidades de la economía nacional y sus encadenamientos con las de los otros países del Mercado Común Centroamericano, considerando éste como una unidad económica que hace frente a competidores extranjeros localizados en países de mayor desarrollo tecnológico.

La formulación de esta política debe iniciarse con el reconocimiento por parte de las autoridades gubernamentales, del interés nacional que existe en el fomento de la innovación tecnológica, lo que permite establecer la conveniencia de buscar mecanismos adecuados para facilitar la utilización de recursos públicos en la promoción del desarrollo de instituciones que beneficiarán directamente al sector privado, e indirectamente, vía incremento de la actividad económica, al sector gubernamental.

Como parte integrante de los instrumentos que puede hacer uso efectivo una Política de Fomento de Innovación Tecnológica, se encuentran: el apoyo financiero del estado a la promoción de actividades de investigación y desarrollo; el fomento a la constitución de empresas de base tecnológica; el apoyo a iniciativas de análisis de mercados en los cuales, la adquisición de tecnologías facilitaría su penetración por empresas nacionales; la revisión de los incentivos fiscales a la innovación tecnológica; la participación en programas apoyados por organismos internacionales que tienden a diseminar la innovación tecnológica; así como el apoyo al diseño de planes estratégicos plurianuales, en colaboración con el sector privado, basados en las necesidades de innovación tecnológica para mantener o mejorar la competitividad empresarial.

La Política de Fomento de la Innovación Tecnológica debe apoyarse en el CONACYT, y debe hacer uso de las instituciones administradas por el sector privado que tienen capacidad para distribuir estos conocimientos entre los empresarios. Entre estas instituciones se encuentran: laboratorios especializados, como el existente en FUSADES; institutos tecnológicos como los administrados por FEPADE; universidades, tanto la Nacional como las privadas; institutos tecnológicos sectoriales a ser creados por los propios empresarios interesados, tales como podrían ser el del calzado, las artes gráficas, la pesca, el procesamiento de alimentos, o el instituto tecnológico de la confección adscrito al ITCA administrado por FEPADE.

Elemento importante, para el éxito de esta política, es el reconocimiento de que el costo de las facilidades necesarias para contar con organismos con capacidad de apoyar el esfuerzo de innovación tecnológica, por parte de los empresarios, es muy alto, y que por lo tanto, el Estado debe estar dispuesto a participar con el capital semilla necesario para el arranque de muchas de ellas; la participación del Estado puede ser realizada haciendo uso de sus propios recursos, o mediante convenios de cooperación con agencias internacionales que deseen apoyar la innovación tecnológica en el país.

Pero también es importante que el sector empresarial esté dispuesto a pagar un precio razonable por lo servicios que reciba de las instituciones encargadas de la difusión de la innovación tecnológica. Idealmente, un alto porcentaje de los costos de operación de las instituciones que apoyan la difusión de la innovación tecnológica debiera ser recolectado de las tarifas que paguen los beneficiarios por los servicios que reciban, ya que la experiencia internacional es que esas instituciones siempre necesitan un apoyo financiero gubernamental, el cual se justifica por medio del incremento de la recaudación fiscal proveniente de una mayor actividad económica resultante de la difusión de las tecnologías que mejoran la competitividad empresarial.

La mayor dificultad relacionada con la innovación tecnológica es que El Salvador, y Centro América en general, no están en condiciones de generar, con el nivel de sofisticación y la celeridad que se necesitan, las tecnologías que les permitirían modernizar sus procesos productivos. Debemos depender de fuentes foráneas de tecnología, aunque esa ha sido la experiencia de los países del sudeste asiático, los cuales basándose en el conocimiento que adquirieron en Europa y los Estados Unidos, desarrollaron sus empresas incipientes así como los institutos de investigación, los que ahora se cuentan entre los más importantes del mundo.

Los comentarios anteriores permiten hacer una propuesta concreta, y es que, partiendo de una iniciativa que puede apoyar el CONACYT, tanto el gobierno como las universidades, los programas de apoyo a la competitividad de las empresas y la empresa privada, participemos en un esfuerzo conjunto para identificar las prioridades nacionales de recepción de tecnologías innovadoras, y nos comprometamos en un plan de acción tendiente a crear las instituciones necesarias y a fortalecer aquellas ya existentes, las que faciliten la absorción de esas tecnologías que nos ayuden a ser más competitivos, tanto en los mercados nacionales como en los extranjeros.

Este esfuerzo, en el que se unan todos los sectores interesados en la modernización tecnológica de nuestra economía, es un elemento determinante para impulsar a nuestro país por la senda de la creación de empleos, del crecimiento económico y de la lucha contra la pobreza.


LA GLOBALIZACION DE LA ECONOMIA.

WILLIAM PLEITEZ

COLEGIO DE PROFESIONALES EN CIENCIAS ECONOMICAS


1. El concepto de globalización de la economía.

Es muy difícil definir con precisión qué es ese fenómeno del que todo el mundo habla y que denomina como la globalización de la economía. A riesgo de ser un poco imprecisos, sin embargo, consideramos que una definición bastante apropiada es aquella que lo describe como el proceso de creciente interdependencia de las economías del planeta, provocado por la internacionalización de los procesos productivos, comerciales y financieros, y ocurrido principalmente durante los últimos treinta años.

2. Orígenes de la globalización.

Dos parecen ser los factores principales que dieron origen al proceso de globalización de la economía:

* El establecimiento de una nueva división internacional del trabajo, concretizada en el hecho de que hoy, por ejemplo, para producir un bien, ya no es necesario que todo su proceso productivo se concentre en un sólo espacio geográfico. Las empresas se han dado cuenta que sus márgenes de ganancia pueden aumentar si fraccionan los procesos productivos de los bienes que producen, aprovechando así las ventajas competitivas que ofrecen los distintos países. Como consecuencia de ello, es frecuente encontrarnos ahora frente a una amplia y variada gama de bienes finales tales como computadoras, vehículos, prendas de vestir, electrodomésticos, etc., en cuya producción han intervenido de manera parcial varios países de distintas partes del mundo y de diferente nivel de desarrollo.

* El explosivo crecimiento del comercio internacional de bienes y servicios propiciado por las mayores facilidades para realizar transacciones internacionales derivadas de las innovaciones tecnológicas registradas en las áreas de la informática y la telemática. Estas innovaciones, por ejemplo, permiten que ahora en fracciones muy reducidas de tiempo puedan realizarse enormes transacciones comerciales y financieras, sin necesidad de que se produzca el desplazamiento del proveedor o del comprador. También es posible explorar el comportamiento de los principales mercados mundiales mediante simples conexiones a redes de información.

3. Implicaciones de la globalización.

El fraccionamiento de los procesos productivos a escala internacional y la revolución experimentada en el mundo de la información y las telecomunicaciones, han tenido al menos tres grandes implicaciones:

* La sustitución del antiguo modelo de especialización internacional de ventajas comparativas (que estimulaba a los países a producir cierto tipo de bienes en función de su dotación de factores) por el modelo de las ventajas competitivas, el cual se fundamenta en una competencia a escala mundial por la obtención de capitales, la adquisición de tecnologías, la atracción de inversiones y la conquista de nuevos mercados.

* La crisis de los modelos de desarrollo de tipo proteccionista, como consecuencia de la incapacidad creciente de los estados nacionales para ejercer un control efectivo sobre las transacciones comerciales y financieras desarrolladas principalmente por las denominadas empresas transnacionales.

* Una presión creciente en favor del libre comercio que ha dado lugar a compromisos tanto en el plano multilateral (Acta Final de la Ronda, Uruguay) como a niveles regionales (bloques económicos).

4. Globalización de la economía y políticas de desarrollo.

La globalización de la economía también tiene profundas repercusiones sobre las estrategias y políticas de desarrollo.

A nivel global, el objetivo central de las estrategias de desarrollo impulsadas en todo el mundo continúa siendo tratar de elevar el nivel de bienestar de las poblaciones mediante el logro de niveles de crecimiento sostenibles y equitativamente distribuidos.

La diferencia, sin embargo, es que ahora se reconoce que dicho objetivo no puede lograrse sin una inserción internacional competitiva. De ahí que la competitividad se haya convertido en el factor clave del desarrollo.

Competitividad: proceso integral de carácter sistémico que se manifiesta en la capacidad que tiene el aparato productivo de un país para captar, mantener e incrementar los mercados nacionales, subregionales e internacionales, y sobre esa base elevar el nivel de vida y el grado de bienestar de la población.

El problema, sin embargo, radica en cómo lograr esa inserción internacional competitiva.

A ese respecto, las políticas más frecuentemente recomendadas para los países en desarrollo son las siguientes:

* Mejorar sustancialmente la infraestructura de apoyo a la actividad económica (i.e. caminos y carreteras, red de telecomunicaciones, energía eléctrica, puertos, aeropuertos).

* Promover el acceso y uso de sistemas de información comercial por parte de los diferentes agentes económicos.

* Trasladar progresivamente algunas de las responsabilidades del gobierno central a los gobiernos e instancias locales hasta donde sea institucionalmente y financieramente factible (descentralización).

* Privatizar aquellas actividades de producción de bienes y servicios desarrolladas por el estado, para las cuales existan alternativas privadas económicas factibles y socialmente aceptables.

* Limitar la participación del estado a aquellas actividades donde no exista una alternativa privada que sea totalmente aceptable o donde no funcione la competencia.

* Aumentar sustancialmente las inversiones en capital humano (i.e. educación, capacitación, salud), a fin de contar con una mano de obra sana, calificada y dotada de la versatilidad suficiente para adaptarse con facilidad a los procesos productivos cambiantes derivados de la ola de innovaciones tecnológicas en curso.

* Desarrollar una estrategia comercial agresiva que permita mejorar las condiciones de acceso de los nacionales en los mercados internacionales.

* Definir y ejecutar una política nacional de ciencia y tecnología.

* Promover el establecimiento de vínculos sólidos entre el sector empresarial y las instituciones responsables de la investigación tecnológica y la formación de cuadros técnicos y profesionales (universidades, institutos tecnológicos, organizaciones no gubernamentales, etc.).

5. Reflexiones finales.

De lo antes expuesto, se puede concluir que la globalización de la economía no es algo sobre lo cual un país tiene la opción en participar o no. Es un proceso que tiene vida propia, independientemente de la voluntad de los países y sus gobiernos, de manera que el reto mas bien está en saber enfrentar sus amenazas y aprovechar sus oportunidades.

Por esta razón, si se quieren enfrentar con éxito los desafíos de la globalización, los países, así como sus distintos agentes socioeconómicos, tienen que asimilar que, debido al escenario de mercados cada vez más abiertos que se avecina, es necesario desarrollar esfuerzos en todas las áreas y sectores que contribuyan a mejorar sostenidamente la productividad y la competitividad de la economía.


POLÍTICAS PARA FACILITAR EL DESARROLLO CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO

CARLOS RESTREPO

FUSADES


El desarrollo científico y tecnológico es un proceso dinámico que permite un uso más efectivo y eficiente de los recursos naturales, humanos y de capital de una sociedad. Esto lo implica como factor clave para el desarrollo económico y social y en consecuencia como elemento determinante para la generación de mejores oportunidades de empleo y para la reducción gradual de la pobreza.

Los procesos acelerados de eliminación de las barreras al comercio internacional, al flujo de información y a la inversión extranjera; implican un mayor nivel de competencia. Estos, que colectivamente se denominan "Globalización", subrayan la urgencia de cualquier sociedad de fomentar un proceso de desarrollo científico y tecnológico acelerado, acorde con sus particulares necesidades.

En el contexto económico actual, tal desarrollo es indispensable para que los bienes producidos por un país, compitan en mercados internacionales con base en su precio y calidad.

Existe además otra tendencia que hace imperativa la necesidad de fomentar el desarrollo científico y tecnológico. Actualmente uno de los temas de mayor discusión lo constituye la protección del medio ambiente; tanto de recursos locales como de servicios ambientales globales. Una serie de estudios recientes señalan que los procesos de desarrollo económico, que dependen principalmente de la extracción de recursos naturales, son de alcance limitado; observándose que los países con recursos naturales escasos -que han invertido en capital humano y en desarrollo científico y tecnológico- han tenido mayor éxito que aquellos países que dependen de recursos naturales en abundancia. El Salvador es un país con una base de recursos naturales seriamente degradada, por lo que cada vez se vuelve necesario invertir en ciencia y tecnología, identificando métodos de producción eficientes, que reduzcan el desperdicio al máximo.

I. Mecanismos de transferencia de tecnología en el país.

En términos generales, el avance científico se puede definir como: "el descubrimiento de nuevos conocimientos sobre el universo", y el cambio tecnológico como:"la aplicación de estos conocimientos a la producción de bienes y servicios para el consumo humano". En general, el cambio tecnológico genera incrementos en la productividad, es decir, permite que se produzcan nuevos o mejores bienes, y que se utilicen menos insumos para ello. Debido a la amplitud de estas definiciones se puede concluir que ambos procesos se refuerzan mutuamente. La línea divisoria entre lo que se define como ciencia y lo que se define como tecnología es cada vez menos clara. Tanto el avance científico como el cambio tecnológico producen innovaciones que pueden ser de beneficio para la sociedad.

Existen dos procesos que permiten el desarrollo científico y tecnológico: la generación de innovaciones domésticas y la transferencia de innovaciones desarrolladas en el extranjero. Si existen canales apropiados para la difusión de las domésticas, su generación resulta en incrementos en la productividad de los agentes económicos del país. El principal mecanismo de generación de innovaciones locales está constituido por la ejecución de proyectos de investigación y desarrollo experimental.

La transferencia de innovaciones desarrolladas a nivel internacional, por otro lado, puede seguir dos caminos. En primer lugar, puede haber una transferencia directa de la innovación, como en el caso de la compra de una máquina. El segundo camino implica un proceso de adaptación de la innovación a las condiciones locales de trabajo. Un ejemplo de este último proceso es la adaptación de especies agrícolas a condiciones locales de suelo y clima, o la duplicación y el perfeccionamiento de tecnologías en el sector industrial.

De acuerdo con la apreciación de 163 empresarios encuestados en el país -todos pertenecientes al sector industrial- los principales mecanismos de transferencia de tecnología en El Salvador, para este sector, parecen ser la compra de maquinaria, la capacitación de personal en el extranjero, las licencias y los proyectos "llave en mano". Sin embargo los últimos tres mecanismos parecen ser importantes solamente en el caso de empresas de tamaño grande en el área de San Salvador. Para las empresas de tamaño pequeño y mediano, la principal fuente de transferencia de tecnología parece ser la compra de maquinaria.

II. Factores que inciden sobre el ritmo de cambio científico y tecnológico.

En vista de la amplitud de las definiciones de avance científico y cambio tecnológico, y dada la naturaleza de los mecanismos de generación y transferencia de tecnología descritos, es de esperar que estos procesos sean afectados por una multiplicidad de factores. Tanto el marco legal e institucional, como la política económica y social del país, afectan el desarrollo científico y tecnológico. Además, las actitudes empresariales juegan un papel determinante; en particular, su percepción de riesgos y su disposición de inversión en proyectos de investigación y desarrollo, y en la capacitación de su personal.

II.1. Propiedad intelectual

En relación con el marco legal e institucional vigente, se pueden mencionar tres áreas críticas que afectan, tanto el ritmo como la dirección del desarrollo científico y tecnológico. En la primera área está la propiedad intelectual, que consiste en derechos de autor y propiedad industrial (patentes, secretos industriales, modelos de utilidad y otros). La creación de un sistema sólido que establezca derechos transparentes sobre la propiedad intelectual, es un factor indispensable para la generación de innovaciones locales y para fomentar la transferencia de tecnologías desarrolladas a nivel internacional.

Estos derechos proporcionan estímulos para la investigación y generación de nuevas ideas, ya que generalmente permiten que la persona u organización responsable de la innovación reciba una remuneración por su uso. Aunque el beneficiario directo de la protección de éstos derechos sea el inventor, la sociedad en general se beneficia indirectamente, ya que se fomenta la generación constante de innovaciones que producen varios beneficios para la sociedad. Por otro lado, las compañías extranjeras consideran la protección de la propiedad intelectual, un factor clave sobre la toma de decisiones para la transferencia de sus conocimientos. En general, es más factible que éstas transfieran tecnología a aquellos países que respetan los derechos sobre la propiedad intelectual.

Existe además otra ventaja de contar con un buen sistema de propiedad intelectual. Las patentes y los modelos de utilidad consisten en documentos que contienen información detallada sobre las innovaciones; por lo tanto, un buen sistema de información sobre estos instrumentos se puede convertir en una herramienta importante en la difusión de métodos y procesos de producción disponibles a nivel internacional.

Actualmente, el marco legal de la propiedad intelectual en El Salvador -establecido en las leyes nacionales y a través de la firma de varios convenios internacionales- es completo y amplio, sin embargo, su aplicación en la práctica ha tenido un alcance limitado. En vista de la importancia de este tema, un área de acción que el Gobierno de El Salvador debería formalizar, es el área de establecimiento y depuración de un sistema sólido de protección a los derechos de propiedad intelectual.

II.2. Regulación ambiental

la segunda área del marco legal que puede incidir significativamente sobre el desarrollo científico y tecnológico debe estar ocupada por la regulación ambiental. Aunque tradicionalmente, ambos se han considerado procesos antagónicos, existe una nueva escuela de pensamiento que sostiene que un sistema de regulación ambiental bien diseñado puede ser un catalizador para el desarrollo científico y tecnológico, y por lo tanto, para el desarrollo económico. Esto se debe a que el desarrollo económico depende de la competitividad de los agentes económicos, y para mejorar la competitividad, es necesario reducir al máximo el desperdicio.

Desde esta perspectiva, las regulaciones ambientales basadas en instrumentos de mercado pueden inducir al sector empresarial a generar innovaciones que minimicen el desperdicio y, por lo tanto, contribuyan con la protección del medio ambiente. Esto se debe a que la contaminación es buen indicador del desperdicio económico y una señal que los recursos se utilizan de forma incompleta, ineficiente e inefectiva. Las regulaciones ambientales, entonces, deben estar orientadas a cambiar actitudes empresariales, incentivando al sector productivo a vincular la protección ambiental con la productividad en el uso de sus recursos. Existe suficiente evidencia a nivel internacional, para concluir, que la regulación ambiental bien diseñada puede contribuir a generar innovaciones que producen reducciones significativas de costos e incrementos de calidad.

Actualmente la legislación Salvadoreña presenta una serie de vacíos y problemas que imposibilitan que la regulación ambiental produzca el tipo de innovaciones mencionadas anteriormente. En términos generales, las regulaciones vigentes dependen de mecanismos burocráticos y punitivos cuya implementación es costosa. El éxito de éstas regulaciones ha sido limitado debido a que el estado no cuenta con los recursos para hacerlas cumplir. Además, el marco institucional no es apropiado, registrándose multiplicidad de funciones dispersas en varias instituciones, sin coordinación adecuada.

El tipo de instrumentos de mercado que se podrían utilizar para la gestión ambiental, y que podrían compatibilizar el desarrollo científico y tecnológico con la protección del medio ambiente, incluyen impuestos selectivos, permisos canjeables de contaminación, derechos canjeables de desarrollo, sistemas de devolución de depósitos, bonos de fiel cumplimiento, y una serie de cobros que permitirían la internalización de la degradación ambiental a la estructura de precios de la economía. Estos instrumentos tienen la ventaja de poseer un menor costo de aplicación que las regulaciones tradicionales; de cambiar actitudes y comportamientos, y de fomentar la competitividad empresarial a través de incentivos para la reducción del desperdicio.

Existen varios países desarrollados y en vías de desarrollo que cuentan con experiencias exitosas sobre el diseño y la implementación de instrumentos de mercado para la gestión ambiental. Instrumentos que pueden orientar el desarrollo científico y tecnológico hacia la compatibilización del desarrollo económico y la protección del medio ambiente. En vista de estas experiencias, la creación de un nuevo marco legal e institucional para la gestión ambiental en El Salvador, debería estar orientada hacia la utilización de este tipo de instrumentos.

II.3. Libre competencia

Finalmente, el marco legal de la libre competencia también puede considerarse como un factor importante para el desarrollo científico y tecnológico. La competencia es, tal vez, el principal factor que motiva a los agentes económicos a mejorar su productividad, ya que de no revisar constantemente el costo y la calidad de sus bienes y servicios, su participación en el mercado se ve amenazada. La legislación de libre competencia establece reglas de juego comunes para el sector empresarial que garantizan un proceso sano y justo de prácticas comerciales, desincentivando las prácticas anticompetitivas como la concertación de precios, la repartición de mercados entre competidores potenciales y las barreras artificiales a la entrada de un mercado.

El Salvador no cuenta con una ley de libre competencia. Sin embargo, actualmente se está discutiendo un anteproyecto de ley en esta materia. De aprobarse dicha legislación, la institución encargada de su implementación tendría como tarea principal el análisis de mercados donde existe poca competencia, con el objeto de tomar medidas adecuadas para prevenir prácticas monopolísticas, y para fomentar condiciones de mayor competencia. Estas acciones podrían facilitar el desarrollo tecnológico.

Si bien el marco legal establece las "reglas del juego", y por lo tanto, incide ampliamente sobre el desarrollo científico y tecnológico, la política económica y social del estado proporciona algunas de las herramientas más importantes para facilitar éste desarrollo. A continuación se mencionan algunas áreas de la política económica y social consideradas de vital importancia para esta discusión.

II.4. Educación y formación de recursos humanos.

Entre las políticas económicas y sociales mas relevantes para el desarrollo científico y tecnológico se pueden mencionar: la política de educación, la política comercial y la política de telecomunicaciones.

La formación de recursos humanos es, tal vez, el instrumento de política pública más importante para propiciar el desarrollo científico y tecnológico. La acumulación del conocimiento en la sociedad permite su aplicación en la práctica y facilita la generación de innovaciones. Lamentablemente, la inversión en capital humano en El Salvador, en las últimas décadas, ha sido insuficiente para capacitar los recursos necesarios para propiciar un desarrollo científico y tecnológico acelerado.

La insuficiencia en la inversión en educación se evidencia en la cobertura del sistema nacional de educación y en su calidad; los indicadores en estas áreas señalan que las condiciones que prevalecen en El Salvador en materia de educación, son muy distintas e inferiores a las que impulsaron procesos de desarrollo acelerado en países como Corea, Taiwan, Hong Kong y Singapur, y más recientemente en Tailandia, Malasia, Indonesia y Chile. La relación que existe entre educación y desarrollo científico y tecnológico, es uno de varios factores que hacen urgente la implementación de una amplia reforma educativa en el país.

II.5. Política comercial

Anteriormente se mencionó que la competencia es también un factor clave para propiciar el desarrollo científico y tecnológico. La política comercial es el principal instrumento económico para fomentar la competencia, ya que la eliminación de las barreras al comercio internacional, facilitan el ingreso al país de bienes y servicios que compiten directamente con bienes y servicios que son elaborados localmente. Además, la política comercial incide directamente sobre la transferencia de tecnología, ya que, como se mencionó anteriormente, la compra de maquinaria es uno de los mecanismos de transferencia de tecnología. Actualmente, la política comercial de El Salvador muestra una clara tendencia hacia la eliminación de las barreras al comercio, siendo los aranceles para los bienes de capital del 1%.

II.6. Telecomunicaciones

La política de telecomunicaciones también es un factor vital para el desarrollo científico y tecnológico. Al inicio se comentó que uno de los procesos incluidos dentro de la globalización es el incremento en el flujo transfronterizo de la información. Debido a la relación estrecha que existe entre las tecnologías de informática y de comunicaciones, las telecomunicaciones se han vuelto un factor clave para la competitividad y para la transferencia de tecnología.

La situación de las telecomunicaciones en el país presenta serias dificultades. Dos problemas fundamentales son: La baja densidad de teléfonos, inclusive en relación con otros países en la región, y la baja calidad de los servicios de telecomunicaciones. Esta última se evidencia por las dificultades que se presentan al comunicarse con el exterior a través de correo electrónico. La principal causa de esta situación es el mantenimiento de un marco legal e institucional que no fomenta la competencia en el sector. En vista de la amplia gama de experiencias que existen a nivel internacional sobre como mejorar este sector, el Gobierno de El Salvador debería estudiar las opciones disponibles para fomentar la competencia, la transferencia de tecnología y la inversión en este sector.

[1] Ver Sachs, Jeffrey d. y Andrew M. Warner, "Natural Resource Abundance and Economic Growth", Harvard Institute for International Development, diciembre de 1995.

[2] Un análisis mas detallado de éstos resultados se encuentra en Restrepo, Carlos, "Políticas de Desarrollo Científico y Tecnológico: Recomendaciones para el Caso de El Salvador", documento de Trabajo No. 39, FUSADES, mayo de 1995.

[3] Ver, por ejemplo, Porter, Michael E., y Claas Van Der Linde, "Green and Competitive", Harvard Business Review, septiembre-octubre de 1995; y Heaton, George, Robert Repetto y Rodney Sobin, "Transforming Technology: An Agenda for Environmentally Sustainable Growth in the 21th Century", World Resources Institute, abril de 1991.

[4] Ver Porter, Michael, op. cit.

[5] Ver Panayotou, Theodore, "Economic Instruments for Environmental Management and Sustainable Development", Harvard Institute for International Development, Harvard University, julio de 1994.

[6] Ver Restrepo, Carlos, op. cit.

[7] Este tema se aborda en el Reporte de Desarrollo Mundial de 1994, del Banco Mundial.


CIENCIA Y TECNOLOGÍA EN EL SALVADOR

FRANCISCO CHAVEZ Y WILLIAM MARROQUIN

UNIVERSIDAD CENTROAMERICANA JOSE SIMEON CAÑAS.


1. Introducción.

El reconocimiento de que los recursos naturales son limitados, el mejor conocimiento del impacto del modelo de desarrollo en el medio ambiente, las cada vez más frecuentes crisis de energía, el hecho de tener que satisfacer las necesidades básicas de una población creciente, las exigencias cada vez mayores de productos de mejor calidad fabricados con procesos mas eficientes al mínimo costo ambiental posible, la globalización de la economía y los espectaculares avances científicos y tecnológicos alcanzados en los últimos años, se encuentran entre los acontecimientos que obligan a reflexionar, sobre la relación de la ciencia y tecnología con las transformaciones tan necesarias en el país.

En El Salvador como en muchos otros países, el aumento de la extrema pobreza, la visible deforestación, la erosión de las tierras, la erosión genética, la contaminación de los ríos, la alta dependencia de las fluctuaciones de los precios en el mercado internacional de los productos tradicionales de exportación, la falta de competitividad de los productos e industrias salvadoreños y el limitado suministro de energía, pueden contabilizarse entre los factores que obligan a considerar urgentemente, la formulación de una política de ciencia y tecnología que establezca el marco global de aplicación de los avances tecnológicos necesarios para resolver los problemas prioritarios del país, con una perspectiva que no solo considere medidas a corto plazo, sino que con igual importancia, medidas a mediano y largo plazo, asegurando la preservación del medio ambiente natural que sustenta la existencia humana. En esta dirección, las universidades juegan un papel de suma importancia, particularmente la UCA asume el reto de contribuir al desarrollo en ciencia y tecnología del país desde su visión particular que se describe en las secciones que siguen.

Es importante aclarar, sin embargo, que la complejidad del marco conceptual que debe guiar la planificación en ciencia y tecnología de un país, debe ser un esfuerzo de todos los sectores que componen la sociedad. En este documento se presentan algunas reflexiones desde un punto de vista universitario, que obviamente requieren de mayor discusión y ampliación.

2. Ciencia y Tecnología como instrumentos.

Evidencias arqueológicas encontradas en un valle árido en Africa, prueban que hace dos millones de años existió en ese lugar, un lago en donde desembocaban los ríos formados en la cadena volcánica que rodeaba el valle. Los recursos existentes permitieron la coexistencia de dos de las más importantes culturas de la edad de piedra a la orilla del lago. La más vieja de ellas utilizaba herramientas rudimentarias, mientras que la otra se caracterizó por el uso de tecnología más diversificada y sofisticada, siendo sorprendente que durante más de medio millón de años, no hubiera transferencia de estos instrumentos tecnológicos. Después de este período, la situación cambió por razones desconocidas, aunque es posible inferir que una de las principales causas fue el agotamiento de los recursos debido a cambios climáticos o al aumento de la población de una de las culturas. En todo caso, la cultura con los elementos tecnológicos más avanzados predominó y tomó las orillas del lago.

En la historia de la humanidad, éste es solo uno de los ejemplos que muestran la compleja interrelación existente entre la tecnología y la transformación de las sociedades. De hecho, a partir de la llamada "revolución industrial", estos ejemplos han sido cada vez más frecuentes y de un mayor alcance. Particularmente en El Salvador, puede mencionarse entre los ejemplos más evidentes, el descubrimiento de la síntesis del colorante contenido en la planta del añil, a partir de recursos fósiles. Esto trajo como consecuencia, el cambio del añil al café como principal producto de exportación, con todas las transformaciones sociales y económicas asociadas a ese cambio.

De la misma manera pueden ser mencionados muchos ejemplos en los cuales, descubrimientos científicos han causado importantes transformaciones en la sociedad. A medida que estos avances científicos son convertidos -cada vez con mayor frecuencia y en un menor intervalo de tiempo- en tecnologías para producir un bien o servicio a partir de recursos naturales, se puede afirmar que el impacto de la ciencia y la tecnología como uno de los factores determinantes en la transformación de las sociedades, ha sido, y será, mas evidente e importante.

En este marco, puede mencionarse que el Club de Roma en su informe "La revolución global", considera a la ciencia y a la tecnología, junto con la educación y los medios de comunicación, como los instrumentos con que cuenta la humanidad para enfrentar los gigantescos problemas ecológicos, alimentarios, energéticos y de salud con que se ve confrontada y que, paradójicamente, han sido causados frecuentemente por la implementación de avances científicos y tecnológicos, las que en su momento se consideraron parte de la solución de problemas específicos. De hecho, el papel de la ciencia y la tecnología como factores determinantes en la configuración de los procesos económicos, es reconocido actualmente por la mayoría de sectores y ambos han dejado de considerarse factores exógenos a dichos procesos. El problema es que la introducción a una tecnología puede causar cambios irreversibles en el medio ambiente natural que sustenta la vida humana, por lo que muchas instituciones dedicadas a la protección del medio ambiente mantienen posiciones en contra del uso de cualquier tecnología. Es claro, sin embargo, que la renuncia absoluta al uso de toda tecnología implicaría, entre otras cosas, la renuncia a la concepción antropocentrista de la naturaleza y, por lo tanto, la renuncia a la conservación y alargamiento de la vida a través de avances tecnológicos. Dado que esta posición no se considera realista, la pregunta a discutirse no es si la tecnología debe o no ser utilizada, sino más bien, qué tipo de tecnología, cuándo y cómo debe ser implementada.

La aplicación de las llamadas tecnologías de punta, han intensificado aún más, la discusión sobre la estrecha relación que existe entre la ciencia, la tecnología y el desarrollo económico y social. Por un lado, se ha planteado que estas tecnologías de avanzada podrían aumentar las diferencias existentes entre los países industrializados y los no industrializados, mientras que por otro lado, son vistas por muchos, como una oportunidad para los países pobres de alcanzar un nivel de bienestar aceptable en un intervalo de tiempo relativamente corto.

De estas tecnologías de punta, quizás las que más han llamado la atención por el impacto que pueden tener, son las basadas en la microelectrónica y las llamadas "nuevas" biotecnologías. El impacto de las primeras en los países poco industrializados es aún contradictorio, pues si bien aumenta la eficiencia de los procesos productivos, su utilización se ha concretado en los países industrializados, en donde ha contribuido con que la mano de obra sea cada vez una parte menos importante de los costos de producción, lo que podría inducir a las empresas a retransferir la producción que se efectúa en el extranjero a sus países de origen. El aumento de la eficiencia de los procesos y la mejora en la calidad de los productos obtenidos a relativamente bajo costo, somete además a los países menos industrializados a una gran presión que los obliga a la modernización de sus propias estructuras productivas para poder mantener su viabilidad económica.

La Biotecnología por su parte, puede tener un impacto significativo, sobre todo en aquellos países en donde las actividades agrícolas son aún las dominantes, dado que la materia prima de muchos de los procesos de transformación biotecnológica proviene directa o indirectamente de los recursos agrícolas. Muchas de las investigaciones en biotecnología son además, relativamente baratas y pueden adaptarse fácilmente a las necesidades de cada región o país. Por otro lado, la aplicación de procesos biotecnológicos en los países industrializados tiene en muchas ocasiones consecuencias directas sobre los países menos industrializados, ya que hacen a aquellos, menos dependientes de las materias primas producidas por éstos, como ha sido el caso de la producción de edulcorantes sustitutos del azúcar de caña. Los espectaculares avances en Ingeniería Genética, la producción de anticuerpos monoclonales mediante el cultivo de tejidos animales, el acelerado y creciente conocimiento en las biotransformaciones, de la biología molecular y de otras ciencias básicas, aumentan aún más las expectativas sobre el potencial de aplicación de las biotecnologías en la solución de problemas ambientales, de alimentación, de salud, de energía y de un aprovechamiento más eficiente de los recursos naturales renovables.

3. Planeación de Ciencia y Tecnología en El Salvador

El desarrollo económico y tecnológico en los países del llamado "tercer mundo" ha sido, especialmente desde la década de los años 30, un proceso de imitación de lo que países industrializados han establecido como el modelo a seguir. Con un tiempo de atraso considerable han sido, y siguen siendo, implementados aquellos avances tecnológicos que usualmente están ligados con el patrón de consumo de las grandes clases medias de los países industrializados. Si bien la discusión de esta situación ha sido caracterizada por la participación de corrientes ideológicas contrarias, el hecho es de que independientemente de la corriente de pensamiento con que se analice, actualmente los defectos de este modelo de desarrollo tecnológico y económico son más visibles que nunca. Así por ejemplo las condiciones de vida del hemisferio sur han empeorado sensiblemente con el aumento, en términos absolutos y relativos, de la extrema pobreza y de todos los problemas asociados con ella, incluyendo en países en donde ha habido un considerable crecimiento económico. El acelerado deterioro del medio ambiente, el descontrolado crecimiento de los centros urbanos, la falta de empleo digno y la alta dependencia tecnológica, son otras de las manifestaciones de los defectos del modelo imitativo que se ha seguido.

En este contexto, es que la incorporación de El Salvador al campo científico y tecnológico que contribuya a la consecución de un bienestar digno, en el marco de un proceso de desarrollo sustentable teniendo en cuenta las necesidades prioritarias del país, y para que sea efectiva debe ser ejecutada dentro de un marco más amplio, que considere la estrecha interrelación entre tecnología y sociedad.

Aunque ya en la década de los 60 y 70 se generó un movimiento en América Latina orientado a institucionalizar las actividades científicas y tecnológicas, en El Salvador, ha sido sólo recientemente reconocida, por los sectores del mas alto nivel político, la importancia del papel que les corresponde en la configuración de un proceso de desarrollo sostenido.

Esta situación se ha manifestado en los acuerdos tomados en materia de ciencia y tecnología por cada cumbre presidencial de Centroamérica y Panamá que se ha llevado a cabo desde la definición del Programa de Acción Económico para Centroamérica (PAECA) que llevó a la aprobación de una política Regional de ciencia y Tecnología.

Ante la falta de un organismo que coordinara el desarrollo científico y tecnológico fue creado en Octubre de 1992, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) como autoridad superior en materia de política científica y tecnológica, siendo una de sus atribuciones el "formular y dirigir las políticas y programas nacionales de desarrollo científico y tecnológico orientados al desarrollo económico y social de la República". En el marco de lo anteriormente descrito, es clara la magnitud e importancia de la responsabilidad del CONACYT en el logro de un desarrollo sostenido que esté orientado a la conservación de una creciente calidad de vida y posibilidades de mejoramiento de los sectores más pobres, transformando las estructuras productivas del país.

El apoyo a la creación de CONACYT se debió en gran medida a las presiones a que están sometidos actualmente los países tecnológicamente atrasados, ante las características del comercio internacional, que incluyen la formación de bloques económicos y la apertura de los mercados a nuevos productos y servicios. Estas características obligan a la incorporación de innovaciones tecnológicas que aumenten la competitividad de los productos del país bajo las normas de calidad exigidas. Sin embargo, una política de Ciencia y Tecnología no debería tener como fin último el aumento de competitividad considerada aisladamente, sino más bien como una de las etapas necesarias para la consecución del bienestar de la población dentro del marco de un desarrollo sustentable o sostenible.

La reflexión sobre los conocimientos e innovaciones científicas y tecnológicas que permitirán en El Salvador alcanzar un desarrollo sustentable, requiere también una reflexión de lo que se concibe como tal. En este sentido, el mejor conocimiento de la relación entre el uso de la tecnología, el medio ambiente, y el proceso económico ha llevado al reconocimiento de que cualquiera que sea la concepción de desarrollo, implica la transformación progresiva del medio ambiente natural en un medio ambiente artificial. Durante esta transformación se crean bienes y servicios que contribuyen al "bienestar" de la población humana. Esta transformación afecta la capacidad del medio ambiente natural en la sustentación del desarrollo, de tal manera que a mayor grado de transformación del medio ambiente natural, más difícil su conservación y recuperación, y más difícil sustentar un desarrollo.

En cuanto a lo que se concibe como desarrollo sustentable, la WCED de las Naciones Unidas ("World Commission on environment and Development") lo definió como "La satisfacción de las necesidades actuales sin comprometer la habilidad de las futuras generaciones de satisfacer las suyas". Aunque la definición deja muchas interrogantes, es claro que implica límites en el desarrollo, que si bien no son absolutos, deben ajustarse a lo que es el estado actual de la tecnología, la realidad social, los recursos naturales disponibles y la habilidad de la naturaleza para absorber los efectos de la actividad humana. La definición implica además reinvertir en el medio ambiente natural para asegurar su conservación, su recuperación y su conocimiento para poder sustentar el desarrollo. Implica también un replanteamiento del concepto de "bienestar humano" que podría significar una renuncia a muchos de los valores que actualmente se tienen y que en muchas ocasiones son consecuencia del ya mencionado proceso imitativo de desarrollo.

Para una mejor comprensión de lo que implica el análisis de estrategias para el logro de un desarrollo sustentable, la fórmula presentada por Ehrlich & Holdren en la década de los setenta proporciona un instrumento muy útil. En dicha fórmula se considera que el impacto de la actividad humana en el medio ambiente es el producto de tres factores (no independientes entre si).

IMPACTO AMBIENTAL = POBLACIÓN x BIENESTAR x USO AMBIENTAL

CAPITA UNIDAD DE BIENESTAR

Si bien esta fórmula se puede considerar simplista para interpretar un fenómeno tan complejo, proporciona una medida del panorama futuro al que la humanidad se verá confrontada. En el término población por ejemplo, hay que considerar no solamente el hecho de que la población mundial en 1900 era de 1.8 mil millones, actualmente es de alrededor de cinco mil millones, se espera que en el año dos mil sea 6,2 miles de millones y en el 2025: 8.5 mil millones, con un ritmo de crecimiento de un millón en un período de 4 a 5 días, sino también el hecho de la concentración de ésta población alrededor de las grandes ciudades, de los fenómenos de migración que se dan tanto dentro de un país como entre países y de otros factores igualmente importantes relacionados con la población y su comportamiento.

El término bienestar per cápita por ejemplo, una reflexión acerca del cambio o por lo menos de la revisión de valores actualmente aceptados. Implica entonces el cuestionamiento del concepto de que "yo soy lo que tengo"; la búsqueda de la tan ansiada solidaridad; la reflexión acerca de qué grado de bienestar puede ser duradero ; el análisis objetivo, sin pretender alcanzar una igualdad absoluta, de bajo cuales diferencias entre países ricos y pobres, y entre ricos y pobres de un mismo país, se puede coexistir "establemente", etc. También implica el reconocer que las fuerzas del mercado no pueden ser el único elemento a tomar en cuenta para la toma de decisiones, pues aunque se reconozca su importancia, debe también entenderse que los cortos plazos bajo los cuales funcionan hacen perder de vista las consecuencias de largo plazo, muchas veces irreversibles e irreparables, que una determinada decisión puede tener.

En lo que respecta al uso ambiental por unidad de bienestar, se puede afirmar que éste es el factor en donde los avances científicos y tecnológicos pueden aportar más directamente. Aunque debe recalcarse que por si solo no puede asegurar la sustentabilidad. De hecho se ha estimado que este factor debe ser aumentado entre 20 a 50 veces su valor actual, si se desea mantener el nivel de vida actual en los próximos 50 años. Aún actualmente la mayor parte de los procesos de transformación de materias primas en productos de consumo, se realiza bajo la óptica denominada de "fin de tubería", es decir para disminuir el impacto ambiental de los desechos y emisiones generadas deben ser tratadas cuando ya han sido producidas, por supuesto en El Salvador y en otros países ni siquiera éste es el caso.

Ante el reconocimiento de que los recursos son limitados, se impulsa desde hace algún tiempo, todo lo que se ha denominado producción o tecnologías limpias, que se refiere a la utilización de una estrategia ambiental integrada y preventiva aplicada a los procesos productivos con el objeto de reducir el riesgo a la salud y el impacto negativo en el medio ambiente. Por supuesto ésto requiere de diagnósticos: Auditorías ambientales, estudios de impacto ambiental, etc., y de propuestas de solución: reciclaje, uso de otras tecnologías o procesos, etc. Más ambicioso es el concepto de Ecotecnología que es una forma de desarrollar y concebir la tecnología encajándola en la ecósfera y la cultura con el objeto de lograr un beneficio para la humanidad dentro de los principios ecológicos. Esto implica el uso de materias primas biorenovables, de productos y desechos biodegradables o por lo menos reciclables.

Es tomando en cuenta la incidencia que sobre los factores mencionados puede tener la aplicación de una tecnología, es que puede considerarse si es o no apropiada para El Salvador. Acá es conveniente aclarar, que el término "apropiada" no implica exclusivamente las tecnologías de bajo costo, como era la aceptación general hace algunos años, pues de hecho éstas no son suficientes para resolver los problemas. Así por ejemplo, la construcción de estufas más eficientes podrá mejorar la eficiencia en el uso de la leña, pero no resolver por si sola el problema de la deforestación. Las tecnologías intermedias y las tecnologías de avanzada pueden ser apropiadas siempre y cuando optimicen la utilización de los recursos sin afectar irreversible y/o irremediablemente al medio ambiente natural.

Si bien, mucho de lo planteado anteriormente puede considerarse como irrealizable o utópico, debe también afirmarse, como lo menciona Wauthion, "Que la utopía del desarrollo sustentable es el más grande y mayor desafío que haya conocido el género humano, por que de no lograrla, la población corre el riesgo de pasar de una crisis de múltiples dimensiones a una serie de catástrofes inimaginables a escala planetaria". El mismo autor menciona que crisis no solo significa una situación de peligro, sino que además un estado de oportunidad para el cambio.

Será a través de la concertación de los diferentes sectores representados en la Junta Directiva del CONACYT que se deberán tomar las decisiones en cuanto a la política y programa de ciencia y tecnología, aunque en todo caso lo anteriormente mencionado debe tomarse en cuenta a la hora de reflexionar sobre la realidad de Ciencia y Tecnología en El Salvador. Puede desde ya esperarse, sin embargo, que muchas de las decisiones a tomarse deberán ir dirigidas a fortalecer: a) La formación de recursos humanos calificados (desde los niveles básicos hasta los niveles superiores). b) Fortalecer la infraestructura necesaria para formular políticas y ejecutar programas de ciencia y tecnología, y c) Fortalecer la vinculación existente entre los sectores que demandan o podrían demandar el conocimiento tecnológico y los sectores que ofrecen el conocimiento tecnológico.

Es de esperarse además, que dada la limitada disponibilidad de los recursos, se tengan que establecer prioridades que determinen las actividades que deben realizarse a corto, mediano, y largo plazo en base a un mejor conocimiento de los recursos humanos y físicos, actual y potencialmente disponibles. La búsqueda de solución de problemas como la seguridad alimentaria, el suministro de energía, la conservación del medio ambiente natural y el aprovechamiento eficiente de los recursos naturales con que cuenta El Salvador son elementos igualmente importantes y no necesariamente independientes entre si, que implican la aplicación de avances científicos y tecnológicos, y por lo tanto deberían considerarse en la formulación de una política de ciencia y tecnología que pretenda lograr un desarrollo sustentable.

[1] El club de Roma nació en 1968 como consecuencia de la inquietud de varios intelectuales, que juzgaron conveniente crear un grupo independiente que reflexionara sobre la problemática mundial, considerada dentro del marco de las complejas interacciones entre las naciones, desde una perspectiva de largo plazo y con el objeto de lograr una mejor y mas profunda comprensión de las relaciones entre los problemas políticos, científicos, sociales, culturales, psicológicos, tecnológicos y ecológicos. Su primera publicación,"Las fronteras del crecimiento", en donde se advertía las consecuencias de un crecimiento ilimitado sobre la disponibilidad de los recursos naturales, causó un gran debate sobre la relación entre crecimiento económico y sociedad. En su último trabajo "La revolución global" se tratan nuevamente los aspectos mas importantes de la problemática mundial y se propone una estrategia de soluciones.

[2] La política y programa regional de Ciencia y Tecnología fue presentada por la comisión para el desarrollo científico y tecnológico de Centroamérica y Panamá (CTCAP) para dar cumplimiento al numeral 13 del PAECA y al numeral 30 de la declaración presidencial de La Antigua.

[3] Tomado del artículo 5 (literal a) de la ley de creación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Decreto 287) aprobada por la Asamblea Legislativa el 15 de Julio de 1992.

[4] Aunque se puede cuestionar si el término "sustainable" debe ser traducido al español como sostenible o sustentable, en éste artículo se considera que ambos términos tienen el mismo significado.

[5] Tomado del artículo "El Desarrollo Sostenido: La mas grande utopía del siglo XXI" del citado autor, aparecido en la revista DYNAMIS publicada por ASIMEI.


UNA AGENDA DE INVESTIGACIÓN

EDUARDO SANCHO

DIPUTADO DE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA


Hoy mas que nunca es la oportunidad de los docentes y estudiantes de los centros académicos, de la Universidad de El Salvador (UES), de las universidades privadas, del CONACYT, y de otros institutos, de la empresa privada y las diferentes fundaciones, para poder comenzar a discutir la propuesta realizada por la Comisión Nacional de Educación Ciencia y Desarrollo, que en su capítulo "Ciencia y tecnología", numeral VI.4, plantea: "Definir una agenda que priorice y oriente los esfuerzos de investigación".

Proponemos que se comience a integrar una agenda de investigación para fortalecer la aplicación de las ciencias sociales, naturales, la ingeniería, la arquitectura y las áreas tecnológicas; agenda que permita plantear retos para aportar un diseño de proyecto de crecimiento económico y desarrollo social, tomando en cuenta la globalización regional y mundial; que además demande nuevos niveles de exigencia académica a las universidades por la vía de la búsqueda de nuestro desarrollo y prosperidad.

El trabajo multidisciplinario debe ser el nuevo enfoque académico de las universidades y del CONACYT, que permita generar una aproximación a la agenda nacional prioritaria de los próximos 10 años.

Esto permitirá acumular una fuerza científica de recursos humanos preparados, que es un capital social. Este salto permite tener la capacidad de aplicar medidas técnicas, perfiles, proyectos, para el crecimiento de la producción y la productividad; incrementar el desarrollo en inversión para potenciar el capital humano, que es la transformación educativa del país, en los próximos 15 años.

Asi como se habla, sin miedo de la segunda revolución tecnológica, tenemos que plantear una revolución educativa que beneficie el desarrollo social. Esta agenda priorizada puede ser utilizada, en un esfuerzo mancomunado de todas la universidades e institutos, para poder orientar el esfuerzo de investigación que realizan miles de estudiantes en sus trabajos ex-aulas como monografías y ensayos de grado al final de sus estudios, los que permitan ser guardados en las nuevas bibliotecas, a los que puedan acceder estudiantes, docentes e investigadores que quieran desarrollar y aportar al país.

Esta acumulación debe ser ocupada como acervo científico-técnico, en función de las medidas opcionales que se acerquen a un proyecto de nación; todo lo contrario a la actual situación de ausencia de bibliotecas y no acceso a todas las investigaciones que se realizan y que se encuentran dispersas.

El CONACYT debería tener un índice de datos de trabajo diversos, clasificados por área, centro de acopio, etc., que ahorre esfuerzos dispersos en descubrir el cielo sin techo, por lo que se necesitan varios foros para poder elaborar este borrador de agenda nacional prioritaria de la investigación aplicada.

Valga los ejemplos siguientes para simplificar estas medidas que el Estado salvadoreño debe apoyar en función de salvar el futuro: En el CENTA, en los últimos años, se hicieron descubrimientos importantes en el estudio de las semillas y su resistencia a las plagas y a otros vectores, pero estos semilleros fueron regalados a alguna universidad extranjera; la Escuela de Biología de la UES tiene engavetado un programa de educación sobre el medio ambiente; centenares de ensayos de grado de los miles de graduados de las universidades e institutos, se engavetan y pierden anualmente.

La agenda permitiría orientar todo éste esfuerzo de los estudiantes y graduados, para aportar a las ramas del desarrollo que más convienen al país en los próximos años.

Un ejemplo base de esta agenda puede ser el menú de la biotecnología aplicada a la producción de semillas, para la producción nacional de alimentos y para exportación, agregándole a éste menú, la agroindustria. Ello requiere un esfuerzo de intercambio, cooperación entre universidades, institutos, centros de investigación, para darle seguimiento a este eje del esfuerzo investigativo y de su aplicación.

Se requiere de fondos financieros provenientes del Estado, la empresa privada y la cooperación externa, que se expresan en una ley secundaria de la República. Este es un fondo para financiar el desarrollo de los trabajos de los investigadores de las ciencias aplicadas, desde sociólogos hasta psicólogos, desde gerentes de empresas hasta biólogos. Este fondo financiero debe aportar a su vez a la inversión en el desarrollo del capital humano (estudiantes, docentes, investigadores, técnicos) y así, salvar nuestro futuro.


METODOS PARA EL DISEÑO DE POLITICAS CIENTIFICAS y/o TECNOLOGICAS.

ALIRIO BERNAL GAITAN

CONSULTOR CONACYT-BCIE.


La ciencia corresponde a la búsqueda incesante del porqué de los fenómenos, al conocimiento adquirido a través de observaciones cuidadosas, a la deducción de cambios y condiciones, a la inducción de principios y leyes, a la formulación de hipótesis, la comprobación experimental, etc., lo cual ha conducido a trascendentales descubrimientos astronómicos, matemáticos, electromagnéticos, mecánicos, químicos, biológicos, etc.

La tecnología ha sido inducida por los problemas y la búsqueda continua de cómo resolverlos. Consecuentemente corresponde a las invenciones cuyo desarrollo incluye frecuentemente conocimiento tradicional, técnicas empíricas, intuición técnica, habilidades, destrezas y conocimiento científico. Al principio, la tecnología antecedió a la ciencia, y con frecuencia la nueva tecnología siempre fue innovación de tecnología antigua. Durante siglos la ciencia y la tecnología evolucionaron en forma casi imperceptible, lenta y separada hasta fines de la primera revolución científica , en 1770. El desarrollo de la ciencia y la tecnología en forma integrada e interactiva fue una derivación de las invenciones relevantes que iniciaron la primera revolución industrial.

Los acontecimientos relevantes del desarrollo científico y/o tecnológico, han producido profundas, vastas y conocidas transformaciones sociales, económicas, filosóficas, políticas, ecológicas, etc; además de sus propios efectos de retroalimentación por transferencia horizontal e innovación en campos análogos.

A veces la misma ciencia y tecnología ha sido conmovida y profundamente transformada por sus mismos descubrimientos e invenciones, como por ejemplo los efectos de la Teoría de la Relatividad sobre la astronomía, la mecánica y la química clásicas. Durante las últimas revoluciones industriales, la duración de los períodos de cambios trascendentales ha disminuido significativamente y los avances tecnológicos han aumentado cada vez mas su contenido científico.

Se prevé que el avance científico y tecnológico experimentará cambios dramáticos en los umbrales del año 2000, al afrontar las limitantes no históricas de crecimiento, volumen y densidad poblacional, destrucción acelerada e irreversible de ecosistemas, y agotamiento asimétrico de los recursos naturales.

Consecuentemente el diseño de una política de ciencia y tecnología para el desarrollo nacional debe fundamentarse en análisis comparativos, considerando la dimensión espacio-tiempo, de los elementos siguientes:

  1. Diagnóstico matricial del entorno o envolvente científico, tecnológico, ecológico, económico, político, etc.
  2. Análisis de las transformaciones sociales, económicas, ecológicas, etc., experimentadas por el país a través del tiempo, así como de la ciencia y tecnología implícita en sus diferentes modelos de desarrollo.
  3. Identificación y definición precisa de los problemas, necesidades y prioridades del país, así como de los objetivos generales y específicos del desarrollo nacional, explicitados a través de un plan o políticas específicas.
  4. Explicitar, traducir y derivar los problemas científicos y tecnológicos subyacentes o implícitos en los problemas, necesidades y prioridades nacionales, para determinar en forma cualicuantitativa la demanda potencial de actividades científicas y tecnológicas.
  5. Definir las características de la imagen deseada o esperada del país en el futuro.
  6. Análisis de todos los estudios interdisciplinarios de base, realizados sobre los problemas prioritarios nacionales.
  7. Diagnóstico sobre la infraestructura actual de ciencia y tecnología: recursos humanos, técnicos, financieros, físicos legales y actividades (Ic,Ia,It, De, Aa, Ad y PPCyT) desarrolladas.

La formulación de una política y plan nacional de ciencia y tecnología requiere la colaboración de comisiones multisectoriales e interdisciplinarias capaces de trascender, de la superficialidad conceptual, al tratamiento sustantivo real y efectivo de fenómenos tales como globalización, la transferencia comercial de tecnología; importación, negociación de intangibles tecnológicos; absorción, adaptación, desarrollo e innovación tecnológica, microelectrónica, biotecnología, ecosistemas, etc.

Los métodos generalmente utilizados para diseñar políticas y planes nacionales de ciencia y tecnología son: El deductivo y el de aproximaciones sucesivas, los cuales no son excluyentes; por ello se pueden combinar aplicando diferentes ponderaciones de acuerdo con las características de cada país.